La historia detrás del primer reloj público en Irapuato

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Irapuato, Gto.- En 1922, el presidente Álvaro Obregón hizo un regalo que marcaría la historia de Irapuato. Durante su visita a la ciudad, solicitó la hora en el centro y nadie pudo responderle, pues no había un reloj público. Ante esta situación, decidió donar uno al municipio. El reloj fue comprado en la famosa relojería “La Esmeralda” de la Ciudad de México, y pronto se convirtió en un símbolo local.

El reloj se colocó en una torre de 30 metros en la Plaza Principal, y su inauguración ocurrió en 1928. Esta estructura se convirtió rápidamente en un punto de referencia para los habitantes de Irapuato, siendo testigo del desarrollo de la ciudad. Durante años, la torre y su reloj fueron emblemas de modernización, vinculando a los ciudadanos con el legado de Obregón.

En 1964, como parte del Plan Guanajuato para modernizar la ciudad, demolieron la torre original. Sin embargo, el reloj no desapareció. Hoy en día, una torre reconstruida ocupa su lugar en la Plaza Principal, pero muchos afirman que el reloj original aún funciona en la torre del Templo de la Tercera Orden.

El primer reloj público de Irapuato no solo cubrió una necesidad, sino que se convirtió en parte de su patrimonio cultural. Este regalo de Obregón ha perdurado en el tiempo, reflejando cómo un gesto puede resonar a lo largo de generaciones y fortalecer la identidad de los irapuatenses.