El municipio de Abasolo, Guanajuato, nació como entidad autónoma el 12 de enero de 1870. El Congreso del Estado aprobó su municipalización mediante el Decreto No. 22, con lo que se separó del municipio de Pénjamo. Este acto marcó el inicio de su vida administrativa independiente.
El nuevo municipio definió sus límites con base en el Río Lerma y sumó tierras de haciendas vecinas como San Isidro, Peralta, La Ordeña, La Esperanza, La Joya y Huitzátaro. Con ello, Abasolo consolidó su territorio y sentó las bases de su organización política.
Desde 1580, el territorio formó parte de la Encomienda de Don Juan de Villaseñor y más tarde de la Alcaldía Mayor de León. Durante el siglo XIX, la venta fraccionada de la Hacienda de Cuitzeo de los Naranjos dio origen a una congregación con el mismo nombre. El término Cuitzeo, de origen purépecha, significa “Lugar de Zorrillos”.
El crecimiento de la población impulsó un cambio clave. El 4 de mayo de 1852, el Decreto No. 251 elevó la congregación a la categoría de pueblo con el nombre de Cuitzeo de Abasolo. Esta decisión reconoció las gestiones de vecinos como Don J. Guadalupe Romero y rindió homenaje al insurgente José Mariano Abasolo.
En 1869, los habitantes solicitaron al Congreso del Estado la creación del municipio. La autoridad aprobó la petición el 12 de enero de 1870. El gobernador Florencio Antillón publicó el decreto dos días después. Así, Cuitzeo de Abasolo se convirtió en villa, cabecera de partido y municipio libre. Durante los primeros años, Don Francisco Barber, Don Miguel Gutiérrez y el Teniente Coronel Don Cirilo Ramírez encabezaron la administración local. En 1877, Don Pedro Yépez impulsó una obra clave: la introducción del agua potable, que mejoró la calidad de vida de la población.
Con el paso del tiempo, el municipio cambió de nombre. En 1953 adoptó la denominación de Ciudad de Cuitzeo de Hidalgo. Finalmente, el 12 de noviembre de 1963, asumió el nombre de Abasolo, con el que hoy reafirma su identidad histórica dentro de Guanajuato.
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